anatman |
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Bokuden, gran Maestro de sable, recibió un día la visita de un colega. Con el fin de presentar a sus tres hijos a su amigo, y mostrar el nivel que habían alcanzado siguiendo su enseñanza, Bokuden preparó una pequeña estratagema: colocó un jarro sobre el borde de una puerta deslizante de manera que cayera sobre la cabeza de aquel que entrara en la habitación. Tranquilamente sentado con su amigo, ambos frente a la puerta, Bokuden llamó a su hijo mayor. Cuando éste se encontró delante de la puerta, se detuvo en seco. Después de haberla entreabierto cogió el vaso antes de entrar. Entró, cerró detrás de él, volvió a colocar el jarro sobre el borde de la puerta y saludó a los Maestros. - Este es mi hijo mayor - dijo Bokuden sonriendo -, ya ha alcanzzado un buen nivel y va camino de convertirse en Maestro. A continuación llamó a su segundo hijo. Este deslizo la puerta y comenzó a entrar. Esquivando por los pelos el jarro que estuvo a punto de caerle sobre el cráneo, consiguió atraparlo al vuelo. - Este es mi segundo hijo - explicó al invitado -, aún le queda un largo camino que recorrer. El tercero entró precipitadamente y el jarro le cayó pesadamente sobre el cuello, pero antes de que tocara el suelo, desenvainó su sable y lo partió en dos. - Y este - respondió el Maestro - es mi hijo menor. Es la vergüenza de la familia, pero aún es joven. Qué alegría, vivir Maestro: La gente busca Zen en los libros pero Zen es Zazen, una práctica universal, pero una práctica, una transmisión de maestro a discípulo: de corazón a corazón. Za significa en japonés sentarse y Zen fundirse con el cosmos entero. La gran puerta. Zazen no es una religión, no es una gimnasia, ni siquiera una meditación .Zazen es despertar, volverse íntimo consigo mismo; dejar pasar los pensamientos; concentrarse en la exalación; llevar el aire al ombligo. La conexión con el alma no es la cabeza, no es el corazon, es el ombligo. Discipulo: Maestro, el otro dia hablábamos del tiempo y usted me dijo que el tiempo no importa. Pero también otra vez me dijo que no perdiese el tiempo; no entiendo. Maestro: El tiempo es una impresión. Un hombre de 900 años a los 890 dice "¿Cómo pasa el tiempo?" al mismo tiempo un niño de 5 años para él un año es mucho mucho tiempo. Es una impresión, no existe. Es lo mismo un pequeño trozo de eternidad que un gran trozo de eternidad. Así que ¡¡tranquilo!! ----------------- o --------------- Pues en esas estoy yo ahora mismo. Recién cumplido el cuarto de siglo (gracias a los que me lo habéis recordado con estas palabras que suenan bastante duras jeje) afronto el primer dia del resto de mi vida con nuevos propositos y nuevos horizontes que alcanzar aunque siempre como dice el Maestro : tranquilamente. Hablando una vez con el me dijo que debemos ser el cambio que queremos ver y ya que cualquier dia es bueno para empezar por que no hoy. |